LA FINCA DE PAPA NECO
En Pueblo Nuevo Viñas hay personas y lugares que merecen ser recordadas para siempre, han dejado legado, historia y beneficios para nuestro municipio, en este blog quiero recordar a los patriarcas y matriarcas de una familia que forjaron grandes personas que hoy son contemporaneos de nosotros, acompañame a leer esta historia.
OPINIONES.HISTORIAS Y LEYENDAS.
Osmar Hernandez
6/28/20265 min read



LA FINCA DE PAPA NECO
Cuando estamos viviendo lejos de nuestra tierra poco a poco vamos olvidando nuestras raíces y vivencias, pero muchas veces nuestro subconsciente nos recuerda a través de los sueños esos lugares que habíamos olvidado, esta vez les vengo a contar unas de esas vivencias que se escondían en lo mas profundo de mi memoria, hace unos días mientras navegaba por las actualizaciones de estados de mis amigos, vi la fotografiá antigua de un señor que despertó muchos recuerdos en mi, el señor era don Neco Morales, no estoy seguro pero quizás su nombre era Ernesto, pero todo el vecindario lo conocía como Don Neco y los mas pequeños le decíamos papa Neco, aunque no teníamos parentesco con El, su esposa era doña Genoveba, lo siento pero no recuerdo su apellido, pero recuerdo que era una señora con un fervor religioso a flor de piel, incluso fue ella la que me inicio en el catecismo para mi primera comunión, los recuerdo a los dos tomando el sol en la sala de su antigua casa y caminando lento los domingos para asistir a misa hasta que su edad ya no se los permitió, el resto de esa familia era doña Olimpia Morales junto con sus hijos y sobrinos, tía Olimpia como le decía yo, aunque vuelvo a aclarar que no tenia ningún parentesco con ellos, solo eramos vecinos y uno de sus hijos era… No! Es mi mejor amigo, porque de nadie mas he recibido mas consejos que de mi amigo Roberto Morales, pero quiero contarles del sueño que tuve, que no fue sueño fue un recuerdo largo que tuve mientras dormía.
LO QUE SOÑÉ
Yo con mi familia vivíamos en la casa de la esquina junto a la casa de la familia Morales, nos separaba una malla de alambre pero se podía ver y oír todo de un lado al otro, a veces yo me peleaba con mis hermanos o simplemente hacia berrinches y tía Olimpia me observaba cuando veía que no me podían calmar ella me decía que me fuera con ella y me iba a la casa de ella, ella siempre encontraba una manera de entretenerme, dándome un cuaderno para dibujar, leyendo algún libro o me llevaba a su cocina para que viera como se hacían las tortillas, pero quizás mi parte favorita era cuando la miraba prepararse para salir, tomaba un morral, un sombrero, una colima y me tomaba de la mano, !vamos al Manacal¡ me decía y empezábamos a caminar, me llevaba por el callejón que ahora es la Avenida Fernando Bravi y salíamos por el callejón a lado de la gasolinera que ahora es la gasolinera San Carlos, pasábamos al rededor del parque hasta la salida que va hacia el cementerio municipal, allí tomaba el callejón que llevaba hacia el Manacal, hasta allí el camino era fácil para mi, pero luego venia una bajada inmensa hasta llegar a una quebrada y lo peor venia luego, subir la montaña hasta el Manacal, la verdad es que me cansaba luego y ella me tomaba en sus brazos y me llevaba hasta la cima, después de llegar a la planicie del Manacal me bajaba para que caminara, unos cuantos minutos después llegábamos a la casa de otra familia icónica de Pueblo Nuevo Viñas, me refiero a la casa de don Gilberto Morales y su esposa, creo que su nombre era Teresa, don Gilberto era también un señor muy sumergido en las actividades católicas junto con su esposa, recuerdo que al llegar a su casa su esposa nos recibía, llamaba a su hija Teresita Del Cid, si a seño Teresa y le pedía que sacara unas sillas, luego nos traía ya sea un vaso con agua y a veces una deliciosa limonada, seño Teresa siempre ha sido una dama muy educada, obedecía a su mama, atendía a los visitantes y si no la necesitaban mas, volvía adentro de la casa, quiero decir algo adicional y es que seño Teresa es una persona que conserva su belleza y amabilidad ejemplar tal así como la conocí por primera vez.
Después de que tía Olimpia charlara y descansara un poco continuaba su camino hacia el viejo beneficio que era de don Neco, me encantaba ese lugar por lo silencioso que era, solo era interrumpido por el canto de los pájaros y el ruido del agua que nacía allí, tía Olimpia me decía que me sentara en la sombra mientras ella iba a ver las matas de café y a buscar pacayas, pero yo era muy inquieto y rara vez le obedecía, me iba a ver los peces del nacimiento de agua, me gustaba tocar los ojos de los caracoles para ver como los ocultaban, trataba de atrapar las ranitas de los estanques y a veces me daba un susto cuando por travieso al levantar piedras me salían cangrejos, alacranes, arañas o miraba alguna culebrita salir huyendo, sin duda la pasaba muy bien porque cuando menos sentía volvía tía Olimpia y sin que yo me hubiera dado cuenta el fuego ya estaba encendido y las pacayas ya estaban asadas, ella llevaba bastimento para mi y para ella, algo sencillo que generalmente eran huevos y frijoles o frijoles con queso y por supuesto las pacayas recién asadas, yo siempre quise pasar una noche allá aunque sabia que no había luz, pero siempre quise vivir la experiencia de una noche bajo las estrellas.
EL TIEMPO NO PERDONA
Con el tiempo muchas cosas cambiaron, tía Olimpia sufrió una perdidas de miembros de la familia, entre ellos papa Neco y mama Veba, el nacimiento de agua que había en el viejo beneficio fue vendido a la municipalidad y privatizado para que el agua fuera distribuida al pueblo, me dio tanta tristeza ver el estanque seco ya sin peces, sin cangrejos, sin ranitas, el beneficio se volvió mas silencioso porque el sonido del agua se apagó y solo se escuchaba un murmullo del agua brotando dentro de un estanque de cemento, Yo se que el estanque ayudo a muchas personas, pero siempre me cuestione, por que no dejaron aunque sea un chorrito para los animalitos del bosque… No lo se…
Hoy en día no se si ese beneficio aun existe o solo existe en mis recuerdos, junto con muchos otros que también recordé como el estanque de agua al que llamábamos La Toma o una posita de agua que había en rio del agua tibia donde se lograban pescar peces mas grandes de lo usual, yo escribo esta nota por que espero que algún político la lea hasta el final y tome conciencia que con los recursos naturales no solo hay que pensar en las personas, si no también en el impacto ambiental para la fauna y flora, vuelvo a recalcar que en los nacimientos de agua hay que dejar algo para los animales del bosque, recordemos que ellos han estado allí mucho mas tiempo que el ser humano y también merecen respeto.
Espero que esta nota les halla gustado, dejen su comentario.





